Ni Un Feminicidio Más

Speeches Shim

Friday, July 29, 2022
Oficiales de policía patrullando en Nuevo León, México. Fotografía de: Fundación Idea. USAID/México.
Fundación Idea. USAID/México.

Patrullando por mujeres y niñas libres de violencia

Rosalba y José[1] son policías primer respondiente de la Unidad de Atención de la Mujer de la policía estatal Fuerza Civil de Nuevo León, estado ubicado en el noreste de México. Guiados por su vocación de proteger a mujeres y niñas víctimas de violencia familiar, cumplen una labor fundamental: ser el primer contacto de emergencia para las víctimas de este delito. Al recibir un llamado de emergencia desde la Central de Radio, se dirigen al lugar de los hechos donde su objetivo principal es brindar una atención integral centrada en las víctimas que prevenga la repetición y el escalamiento de la violencia, y en los casos más graves, la comisión de un feminicidio.

Sin embargo, para lograr lo anterior las corporaciones policiales de Nuevo León, enfrentan diversos desafíos, como la carencia de lineamientos prácticos que den guía en la atención de cada caso; entrenamiento especializado, y la sensibilización necesaria para atender a las mujeres y niñas víctimas de violencia. Esto ha llevado a que estos casos sean atendidos bajo la experiencia del personal policial que, en algunas ocasiones, está guiada por estereotipos y prejuicios misóginos que pueden revictimizar e impedir dar una respuesta expedita y efectiva a las víctimas. José comparte que antes, las y los primeros respondientes, ignoraban las necesidades de las víctimas si es que estas optaban por no presentar una denuncia contra su agresor, y continuaban con sus labores cotidianas.

Por lo mismo de que no entendíamos bien estas situaciones, muchos compañeros y compañeras decían "que le sigan pegando a la víctima, está ahí porque quiere" y ahí acababa su servicio. No me da orgullo decirlo, pero pensábamos que hacíamos bien nuestro trabajo", expresó José

Nuevo León es uno de los estados en México con el mayor índice de violencia contra mujeres y niñas. Tan sólo en 2021, el estado reportó el mayor número de llamadas de emergencia por violencia familiar[2] y el quinto lugar por el mayor número de feminicidios investigados.[3] Además, se estima que alrededor del 85 por ciento de las víctimas de violencia familiar no presentan una denuncia por miedo, vergüenza y sobre todo desconfianza[4] en las instituciones de seguridad y justicia. De modo que lograr una buena atención por parte del personal primer respondiente puede incrementar la confianza en las autoridades y abrir las puertas para que las víctimas accedan a los mecanismos de protección disponibles.

Por ello, desde 2018, USAID mediante el proyecto Ni Un Feminicidio Más,[5] implementado por Fundación Idea, ha colaborado con la policía estatal de Nuevo León, y las corporaciones municipales de Monterrey, General Escobedo y Guadalupe para fortalecer sus capacidades de respuesta y prevención de la violencia contra mujeres y niñas, integrar la perspectiva de género en la actuación policial del personal primer respondiente y responder a las necesidades e intereses de las víctimas.

Para lograr este objetivo, el proyecto trabajó con el personal policial, como Rosalba y José, para crear el Protocolo de Actuación Policial en Incidentes de Violencia en el Ámbito Familiar y proporcionar entrenamiento especializado para atender estos casos. Estas actividades han dotado a las y los primeros respondientes de herramientas prácticas que estandarizan los procesos de atención y canalización de las víctimas. También se han generado espacios de reflexión individual, que como José comenta, han permeado a su vida personal:

Ahora que conocemos todos los tipos de violencia contra mujeres y niñas, entendemos que por más “mínimas” que sean, están mal. Esto ha permitido que cambie mi manera de pensar a nivel personal.

Igualmente, Rosalba destaca que estas soluciones le han permitido tener más confianza en sus conocimientos y habilidades al atender casos de violencia familiar. Hoy reconoce el valor de su labor y el impacto positivo que tiene en la ciudadanía:

Las herramientas nos dieron realmente un rumbo para saber por dónde comenzar y qué puntos son importantes a tomar en cuenta. Ya tengo la confianza para acercarme a las víctimas, ya no me da nervio. Siento que estoy haciendo bien mi trabajo, y lo mejor para ayudar a las mujeres y niñas víctimas de violencia.

Un ejemplo de los resultados de este esfuerzo, es que durante la implementación del Protocolo, la Unidad de Atención de la Mujer de la policía estatal de Fuerza Civil, ha atendido más de 2,200 casos de violencia familiar y ha brindado una atención diferenciada a más de 1,500 víctimas, a quienes orientó, acompañó en su toma de decisiones y canalizó a servicios especializados. Rosalba y José consideran que, durante el tiempo de colaboración con el proyecto, han aprendido que uno de los valores más importantes en la atención a víctimas es la empatía:

Ahora entendemos que las víctimas viven en un ámbito de violencia, así que tratamos de empatizar con ellas, orientarlas, y decirles que no es normal que su pareja las agreda. Nuestra labor es entender en un segundo que las víctimas están sufriendo y que tú eres la primera autoridad que va a atender el servicio, que en ese momento tú eres su soporte y su pilar.

Gracias al impacto de “Ni Un Feminicidio Más”, se ha fortalecido una de las principales responsabilidades del sistema de seguridad y justicia: la actuación policial del personal primer respondiente. Para el personal policial como Rosalba y José, este proyecto les ha permitido profesionalizar su labor y transformar su percepción sobre la violencia familiar y en última instancia su rol en la lucha de este delito generalizado. Esto ha abierto el camino para que ninguna mujer y niña víctima de violencia quede desprotegida y no se cometa Ni Un Feminicidio Más.

Oficiales de policía patrullando en Nuevo León, México.
Oficiales de policía patrullando en Nuevo León, México.
Fundación Idea. USAID/México.

[1] Por protección de datos personales, se utilizaron nombres ficticios de él y la policía primer respondiente. Entrevistas realizadas vía Zoom el 15 y 17 de julio de 2021.
[2] Se registraron 93,432 llamadas de emergencia al 9-1-1 por violencia familiar en Nuevo León en 2021. Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). 2021. “Información sobre violencia contra las mujeres: Incidencia delictiva y llamadas de emergencia 9-1-1”. Diciembre, 2021.
[3] Se registraron 57 feminicidios en Nuevo León en 2021. Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). 2021. “Información sobre violencia contra las mujeres: Incidencia delictiva y llamadas de emergencia 9-1-1”. Diciembre, 2021.
[4] Se promedió el porcentaje total de mujeres que no solicitaron apoyo a alguna institución ni presentó una queja o denuncia ante alguna autoridad para los delitos de violencia familiar (90.6%) y violencia de pareja (78.6%). Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH). 2016.
[5] El proyecto es implementado por las organizaciones Fundación Idea, Equis Justicia para las Mujeres y Fortis Consultoría. El componente de policía es liderado por Fundación Idea.

Last updated: July 29, 2022

Share This Page