USAID/El Salvador
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Historias Exitosas

La competitividad genera ganancias sociales

Foto de Miembros de la   Cooperativa de Ciudad Barrios inspeccionan sacos de café.

Miembros de la Cooperativa de Ciudad Barrios inspeccionan sacos de café. Foto por Sistemas Empresariales de Mesoamérica.

 

La cooperativa de Ciudad Barrios de El Salvador invierte las ganancias del café certificado en la comunidad.

La Cooperativa de Ciudad Barrios, ubicada en la cordillera Cacahuatique en el oriente de El Salvador, fue fundada hace más de 25 años y cuenta con más de mil miembros. Cada año, la cooperativa produce un aproximado de 8.5 millones de libras de café de diferentes variedades que, hasta en el año 2003, se vendían como café genérico de bajo precio.
La cooperativa comenzó a recibir el apoyo del Programa Regional de Café de Calidad (QCP, por sus siglas en inglés) de USAID en el año 2003. El QCP busca fortalecer la habilidad de los pequeños y medianos productores de café para que participen en el mercado internacional de café de calidad. La labor del QCP en Ciudad Barrios consistió en incrementar las capacidades empresariales de la cooperativa y saber seleccionar, clasificar y procesar el café de calidad para asegurar precios altos para sus miembros.
Gracias al apoyo de USAID, la cooperativa recibió la certificación de Rainforest Alliance (RA) en más del 10 por ciento de sus exportaciones totales, convirtiéndola en el mayor exportador salvadoreño de café certificado de la RA. El sello de Rainforest indica que los cafetaleros cumplen con las normas ambientales, laborales y sociales. A través de las ventas de café certificado, principalmente a los subsidiarios de KRAFT Foods, la cooperativa ha ganado un promedio de 15 centavos por libra arriba del precio del mercado.

Este ingreso adicional se ha traducido en un nuevo desarrollo para la comunidad. La Asamblea General de la cooperativa decidió invertir una porción de estos fondos en la construcción de una escuela para más de 125 niños, siendo la mayoría hijos de miembros y empleados de la cooperativa.  Recientemente el Presidente de la República, Elías Antonio Saca, inauguró la escuela. Además, la cooperativa está construyendo un centro de recreación que se pondrá a la disposición de todos los residentes de Ciudad Barrios.

Históricamente, la subsistencia de los cafetaleros ha sido vulnerable a las fluctuaciones de los precios del café. Para enfrentar esa vulnerabilidad, la cooperativa también invierte en el desarrollo de parcelas demostrativas de papaya, cítricos y vegetales con el fin de enseñarles a los miembros el beneficio de la diversificación agrícola. La cooperativa también está considerando invertir en una clínica de salud y una empresa ecoturística.

Tiempo de Cosechar

Foto de  Un agricultor trabaja   en invernadero de tomates en La Libertad.

Un agricultor trabaja en invernadero de tomates en La Libertad. Foto por Fintrac-IDEA.

 

Cientos de campesinos salvadoreños reciben asistencia técnica para mejorar su producción agrícola.

Dora Rodríguez, originaria de El Refugio, Ahuachapán, estuvo a punto de abandona el plan para obtener dinero del cultivo de vegetales. Rodríguez no pudo cosechar ni un solo chile debido a que una peste afectó sus cultivos. Por la incierta y desesperante situación, su esposo le pidió que dejara la agricultura. Sin embargo, a través de la asistencia técnica de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), Rodríguez aprendió nuevas prácticas agrícolas, incluyendo la combinación de semilla mejorada, irrigación por goteo, redes protectoras, nutrición adecuada de las plantas y técnicas para el manejo integrado de pesticidas. Como resultado de la capacitación recibida, Rodríguez logró incrementar las ventas de vegetales en más de 28 mil dólares al año en su terreno de una hectárea.
Dora es solo una entre más de 500 clientes rurales y 1,500 beneficiarios en El Salvador que reciben asistencia técnica financiada por USAID y capacitación de parte de Fintrac Corporation. El proyecto comenzó después de los terremotos de 2001, cuando USAID se enfocó en las comunidades más afectadas para crear fuentes de trabajo e incrementar los ingresos de la población.

Debido a que El Salvador importa al año un estimado de 110 millones de dólares en frutas y vegetales, se brindó apoyo a la producción hortícola para aprovechar este mercado. Posteriormente, la asistencia se extendió a todo el país.
El proyecto de diversificación agrícola y comercialización de USAID, que concluirá en junio de 2006, provee capacitación y asistencia técnica en producción, manejo post-cosecha, procesamiento, desarrollo empresarial e investigación de mercado a individuos y negocios en el sector hortícola. El proyecto ha ayudado a los agricultores que antes producían cosechas de poco valor, como maíz, frijol, café bajío y caña de azúcar, para cambiar a una mezcla diversificada de vegetales de alto valor y que tienen demanda en el mercado local. Los pesticidas seguros constituyen otro factor crítico.

Los agricultores reciben capacitación en técnicas de manejo integrado de plagas y participan en programas de seguridad que enseñan sobre los peligros que representan los productos químicos agrícolas cuando se almacenan, manejan y aplican inadecuadamente.

Los resultados del proyecto son significativos. Según indica una reciente encuesta, los agricultores graduados del programa han percibido un crecimiento promedio de las ventas de 1,000 por ciento, es decir, de 2,100 a 22,300 dólares por año. Asimismo, se han registrado más de 18.5 millones de dólares en ventas nuevas de vegetales y frutas y se han creado casi 6,700 nuevos empleos agrícolas permanentes y temporales.
El proyecto ha cambiado las vidas de muchos de los agricultores participantes. Así lo expresa el productor Ricardo Ulises Llovera: “Yo estaba casi en la bancarrota, pero las cosas comenzaron a cambiar tan pronto terminé mi capacitación. Ahora mi cosecha de café es secundaria a mi invernadero, donde cultivo tomates y chiles. Puedo ver hacia un mejor futuro”.

Diálogo Honesto: un Puente para Lograr Acuerdos

Foto de Raúl Sánchez   (izquerda) y Juana Lico de Ruíz posan en el terreno donde han sembrado matas de   plátanos, en Ahuachapán.

Raúl Sánchez (izquerda) y Juana Lico de Ruíz posan en el terreno donde han sembrado matas de plátanos, en Ahuachapán. Foto por Karen Azucena, USAID.

 

Un grupo de campesinos salvadoreños y una empresa responsable solucionaron una disputa a través del servicio
de mediación respaldado por USAID.

Hasta hace poco, una comunidad pobre de 115 familias de Ahuachapán luchaba para ganarse la vida, basando su subsistencia en la siembra de maíz y frijol en una tierra que no les pertenecía.

La tierra le pertenecía a una compañía llamada LAGEO, que explota la energía geotérmica en nueve manzanas de terreno para generar electricidad. Sin embargo, la comunidad había sido defraudada por alguien que dijo representar al dueño de la tierra y que cobraba un impuesto para obtener acceso a la misma. 

“Aunque nos dimos cuenta después de que él no pertenecía a la compañía ni que tampoco era dueño de la tierra, tuvimos que rebuscarnos para darle ese dinero y sacar la cosecha”, dijo Juana Lico de Ruiz, una líder de esa comunidad ubicada en la zona occidental de El Salvador.

Mientras la planta geotérmica proseguía su producción, representantes de LAGEO trataron en vano de desalojar a los campesinos para que la compañía pudiera reforestar la tierra y así salvaguardar las aguas termales necesarias para la producción de electricidad. Por su parte, tras fracasar en la obtención de asistencia formal en el sistema judicial, la comunidad se enteró de que la alcaldía de Ahuachapán y la Procuraduría General de la República ofrecían servicios de mediación para resolver disputas.

Martín Delgado, quien es el coordinador del Centro de Mediación de la alcaldía de Ahuachapán y ha recibido capacitación de USAID, dijo que el proceso de mediación comenzó tan pronto ambas partes mostraron interés en buscar soluciones.

Seis meses después, las partes llegaron a un acuerdo basado en la premisa de ganar-ganar. LAGEO y los campesinos llegaron al acuerdo de cosechar un producto alternativo – plátanos – que protegiera la tierra de la erosión y, al mismo tiempo, generara empleos para la comunidad. Con un préstamo inicial de siete mil dólares de parte de LAGEO, los miembros participantes ahora cultivan plátanos en la propiedad y reciben un salario mensual con beneficios y capacitación en administración de cooperativas agrícolas. Los ingresos pagarán la deuda y los miembros compartirán las ganancias. El acuerdo cubre un período de cinco años, con una extensión prevista.

“Los valores fundamentales de nuestra compañía incluyen la conservación del medio ambiente y la integridad. Nosotros creemos que cuando se generan conflictos, debemos encontrar alternativas. El servicio de mediación nos ha servido para solucionar este conflicto con la comunidad”, dijo Patricia Zavaleta, coordinadora del Departamento de Responsabilidad Social de LAGEO.

La mediación es un proceso rápido, confidencial, gratuito y neutral en el cual todas las partes involucradas tienen la oportunidad de expresar sus ideas y sentimientos para llegar a una solución favorable. Es una alternativa importante a los procesos judiciales formales, que son costosos y largos, ya que las cortes enfrentan una gran cantidad de juicios pendientes y un creciente índice de criminalidad. USAID ha brindado apoyo financiero y técnico al Gobierno de El Salvador para crear una red de 23 centros de mediación y dos oficinas móviles. A la fecha, este servicio ha resuelto satisfactoriamente más de 8,500 disputas de índole familiar, patrimonial y comunal.

“Al principio no me imaginaba que llegaríamos a este acuerdo”, dijo Raúl Sánchez, quién actualmente trabaja en la plantación. “Pero cuando la compañía accedió a que recogiéramos nuestra última cosecha de maíz y frijol, de allí en adelante, comenzamos a pensar que algo positivo iba a pasar”.

Los resultados representan uno de los mayores logros que el centro de mediación ha obtenido. “Los campesinos se ganan el pan diario con el sudor de su frente. La compañía está satisfecha por haber obtenido lo que deseaba. Esto muestra uno de los preceptos de mediación: ganar-ganar”, dijo Delgado.

Haga clic aquí para leer más historias exitosas:http://www.usaid.gov/espanol/historias/index.html

 

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