PALABRAS DEL SR. WILLIAM BRANDS, SUB DIRECTOR DE LA AGENCIA DE LOS ESTADOS UNIDOS PARA EL DESARROLLO INTERNACIONAL (USAID), EN EL SEMINARIO DEL ELITISMO A LA INCLUSIÓN: EXPANDIENDO LAS OPORTUNIDADES A TRAVÉS DE LA EDUCACIÓN SECUNDARIA
Santo Domingo,
3 de mayo de 2006
Muy buenos días.
Quiero agradecer a nuestros aliados del Banco Mundial, del Banco Inter-Americano de Desarrollo (BID), de las universidades y de las organizaciones no gubernamentales por estar presentes aquí, y por tener la oportunidad de darles la bienvenida a las delegaciones que han viajado desde Centroamérica para acompañarnos hoy.
Al mismo tiempo, es un placer para mí estar aquí en representación del pueblo de los Estados Unidos, para hablarles de educación.
La inversión en educación siempre ha formado parte de la asistencia que presta la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) al país. Junto a las instituciones públicas y privadas dominicanas, la USAID apoya intervenciones para mejorar las habilidades de lectura, escritura y matemática de estudiantes en escuelas primaras; apoya un programa para estimular la inversión privada en educación; y ha colaborado con la construcción de escuelas.
A través del programa de becas CASS, la USAID ofrece a bachilleres y profesionales de escasos recursos la oportunidad de estudiar en los Estados Unidos.
Además, contribuimos con la capacitación de profesores y profesionales de de los sectores justicia, salud, sociedad civil y privado, a través de nuestros programas de democracia, Oportunidades Económicas y salud.
Nuestra asistencia da tanta importancia a intervenciones en educación porque entendemos que sin éstas no puede haber desarrollo. La educación tiene que ser la prioridad de todo país que busque mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos.
Es necesario que los y las dominicanas tengan acceso a educación de calidad en todos los niveles: primario, secundario y terciario. Un estudiante que no tiene acceso a educación primaria, o la recibe en un ambiente viciado de deficiencias, no puede pasar a secundaria con las herramientas necesarias. Si no garantizamos que cada estudiante goce de educación secundaria eficaz, no podemos esperar verlos convertidos en técnicos, licenciados, ingenieros y doctores que aporten a la economía nacional.
Las estadísticas nos dicen que el país tiene necesidad de mejorar la situación de la educación secundaria. Según las cifras del Banco Mundial del año 2003, un 99 por ciento de los niños, y un 94 por ciento de las niñas del país están inscritos en un programa de educación primaria.
Estas cifras caen cuando llegamos a la educación secundaria, donde sólo un 30 por ciento de los niños y un 41 por ciento de las niñas están inscritos. Estas cifras indican que miles de niños y niñas dominicanas no van más allá de la educación primaria, y nos avisan que se hace urgente hallar una solución.
No podemos abandonar a los niños a mitad del camino, ni permitir que la pobreza o la criminalidad los aleje de las escuelas. Debemos encontrar la forma de construir un puente que les lleve hacia una profesión que les permita tener una vida digna para ellos y para sus hijos.
La USAID brinda su apoyo al seminario al que le damos inicio hoy, en espera que éste sirva para explorar la forma de integrar más niños y niñas a la educación secundaria. Es nuestro deseo que este espacio sirva para intercambiar experiencias e identificar estrategias para colaborar con los dominicanos para reducir su pobreza, fortalecer su democracia, y mejorar el acceso a servicios los sociales básicos, a través de la educación.
A la vez, esperamos que este evento sirva como estímulo para que las autoridades locales continúen construyendo la infraestructura necesaria, capacitando maestros y promoviendo la calidad, para que cada niño que busque continuar su educación secundaria encuentre una escuela lista para recibirlo.
Muchas gracias.
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